Discapacidad y empleo

Un binomio con un largo camino por delante

Un 4,7% de la población española –cerca de un millón y medio– tiene algún tipo de discapacidad y, de ellos, uno de cada cuatro tiene un empleo. Se trata de una cifra que ha estado tradicionalmente muy alejada de la del resto de la población. El desempleo en este colectivo se sitúa alrededor del 35%, nueve puntos por encima de las personas que no tienen ninguna discapacidad. El 60% de los parados lo son de larga duración,víctimas también de la destrucción de empleo que en los últimos años ha afectado a todo tipo de colectivos.

En el lado positivo de la balanza destaca que en 2014 aumentaron en un 19% las contrataciones a personas con discapacidad yque la mayoría son asalariados y un alto porcentaje, un 78%, tiene un contrato indefinido. En este caso, se trata de cifras similares a las del resto de la población, que también se aproxima al 80% de indefinidos. Además, el 75% de los trabajadores con discapacidad tiene más de tres años de antigüedad en la empresa y más del 80% tiene un empleo a tiempo completo.

stats01

Pero sin duda alguna, queda aún mucho camino por recorrer. Según la Ley General de la Discapacidad (LGD), en las empresas de más de 50 trabajadores al menos el 2% de la plantilla debe tener algún tipo de discapacidad, una situación que, a la práctica, no se da en casi el 50% de los casos. Además, el salario medio de las personas con discapacidad es un 10% inferior que el de las personas sin discapacidad y la tendencia de las nuevas contrataciones apunta claramente a un incremento del empleo a tiempo parcial.

Un perfil tipo
Por sexos, el 58,4% de las personas con discapacidad que trabajan son hombres, mientras que el 41,6% son mujeres. Hay también diferencias según el tipo de discapacidad y mientras las personas con alguna discapacidad sensorial o física tienen una tasa de actividad de entre el 40% y el 60%, la participación de las personas con discapacidad intelectual y/o enfermedad mental en el mercado laboral es muy inferior. No llega al 30%. Por sectores, el sector servicios y la industria son los de más peso. Los trabajos más ofrecidos por las empresas son los relacionados con tareas administrativas, operativa, logística y servicios. Sólo el 3% de personas con discapacidad ocupa cargos de dirección.

stats02

En definitiva, el perfil de la persona con discapacidad que trabaja es el de un hombre de 25 a44 años, con una discapacidad física y estudios de Secundaria, que realiza su actividad profesional contratado por una empresa en el sector servicios, en una ocupación con poca cualificación y con un contrato temporal para trabajar en su misma provincia.

El papel de los centros especiales de empleo
Uno de los actores importantes para cerrar la brecha entre discapacidad y empleo son los Centros Especiales de Empleo (CEE). Hay más de 2.000 en España, la mayoría privados. Andalucía, Castilla y León, Catalunya y Madrid centralizan más de la mitad de les centros, que dan trabajo a 65.000 personas con discapacidad en España –cerca del 90% del total de usuarios. Un 48% padecen una discapacidad física; un 41%, psíquica, y un 11%, sensorial. El papel de estos centros es fundamental, especialmente para las personas con una discapacidad severa. Cerca de la mitad de las personas contratadas por los CEE tienen dificultades especiales para el desarrollo de una vida normalizada, sobre todo por una discapacidad psíquica.

Los CEE juegan un papel decisivo entre el colectivo de personas con discapacidad. Suponen el 0,3% del PIB español y, sin embargo, son capaces de crear más empleo que el 99,7% restante del mercado. Esto sólo se consigue con un gran esfuerzo y la convicción de que el valor social es imprescindible para salir adelante.